La caquexia es un síndrome en el que el cuerpo pierde músculo de forma continua, con o sin pérdida de grasa, como consecuencia de una enfermedad, sobre todo el cáncer. Su rasgo más importante es que no se revierte del todo solo con alimentación convencional: la enfermedad cambia el metabolismo y el músculo se sigue perdiendo aunque la persona intente comer más.
Si tú o un familiar están bajando de peso durante un tratamiento oncológico, aquí entenderás cómo se diferencia de la desnutrición y la sarcopenia, sus etapas y señales, y qué se puede hacer desde la nutrición clínica junto con el equipo médico. Detectarla a tiempo sí cambia las cosas.
Por Dra. Lucy Anita Camberos Luna, nutrióloga clínica (PhD, UNAM; cédulas 10424574 y 11050644). Revisado clínicamente — octubre 2026.
Contenido de este artículo
- Qué es la caquexia
- En qué enfermedades aparece
- Caquexia, desnutrición, sarcopenia y anorexia
- Etapas y criterios diagnósticos
- Síntomas y señales de alerta
- Por qué importa tratarla a tiempo
- Tratamiento de la caquexia
- Ideas de comidas con alimentos mexicanos
- Qué no hacer
- Medicamentos para el apetito
- Preguntas frecuentes
¿Qué es la caquexia?
En 2011, un grupo internacional de expertos publicó el consenso que hoy se usa para definirla: la caquexia por cáncer es un síndrome multifactorial caracterizado por una pérdida continua de masa muscular esquelética, con o sin pérdida de masa grasa, que no puede revertirse por completo con el soporte nutricional convencional y que lleva a un deterioro funcional progresivo.
"Multifactorial" significa que intervienen varias cosas a la vez: se come menos (falta de apetito, náusea, cambios de sabor) y, además, la enfermedad genera inflamación que acelera la degradación del músculo. El resultado no se explica solo por "comer poco".
💡 Idea clave: la caquexia no es falta de voluntad ni descuido de la familia. Es un proceso biológico de la enfermedad, y por eso se trata con un plan clínico, no con regaños a la hora de comer.
¿En qué enfermedades aparece la caquexia?
La más conocida es la caquexia oncológica. Es especialmente frecuente en los cánceres de páncreas, estómago, pulmón y cabeza y cuello, y en etapas avanzadas. Pero no es exclusiva del cáncer; también aparece en:
- Insuficiencia cardiaca avanzada (caquexia cardiaca).
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
- Enfermedad renal crónica, sobre todo en etapas avanzadas.
- VIH, en especial cuando la infección no está controlada.
El fondo es el mismo: una enfermedad que inflama y cambia el metabolismo. Aquí nos centramos en el cáncer, área en la que la Dra. Lucy Camberos tiene experiencia especial.
Diferencia entre caquexia, desnutrición, sarcopenia y anorexia
Son términos que se usan como sinónimos, pero no lo son. Pueden coexistir en la misma persona, y distinguirlos ayuda a elegir el tratamiento correcto.
Una misma persona con cáncer puede tener caquexia, desnutrición según GLIM y sarcopenia. Por eso no basta con la báscula: medimos composición corporal y fuerza.
Etapas de la caquexia y criterios diagnósticos
El consenso de Fearon la describe como un continuo de tres etapas.
Los criterios diagnósticos son sencillos de aplicar y se basan en la pérdida de peso involuntaria, es decir, la que no se buscó con dieta:
- Pérdida de peso mayor de 5% en los últimos 6 meses, o
- pérdida mayor de 2% en una persona con IMC menor de 20, o
- pérdida mayor de 2% en una persona que ya tiene sarcopenia (masa muscular baja).
Un ejemplo para dimensionarlo: en alguien que pesaba 70 kg, perder más de 3.5 kg en seis meses sin buscarlo ya cumple el primer criterio. Conviene anotar el peso habitual y pesarse con regularidad.
Síntomas y señales de la caquexia
Las primeras señales suelen notarse en la ropa y en la energía del día a día:
- Pérdida de peso sin buscarla: ropa o cinturón más flojos.
- Brazos, piernas y sienes más delgados, por pérdida de músculo.
- Debilidad y cansancio: cuesta subir escaleras, cargar el mandado o levantarse de la silla.
- Falta de apetito y saciedad temprana: sentirse lleno con pocos bocados.
- Cambios en el sabor de los alimentos, náusea o rechazo a la carne.
⚠️ Cuándo consultar pronto: si notas una pérdida de peso involuntaria, si se come menos de la mitad de lo habitual durante más de una semana o si la debilidad avanza rápido, coméntalo con tu oncólogo y pide una valoración nutricional. No esperes a la siguiente cita de control.
Por qué importa: tratamiento y calidad de vida
La caquexia no es solo un cambio en la báscula. La pérdida de músculo se asocia con menor tolerancia a la quimioterapia y la radioterapia, más efectos secundarios, más riesgo de retrasos o reducciones de dosis, recuperación más lenta tras una cirugía y mayor fatiga. También afecta la autonomía y el ánimo.
Por eso las guías de la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN) recomiendan evaluar el estado nutricional desde el diagnóstico y repetir la evaluación de forma periódica, en lugar de esperar a que la pérdida de peso sea evidente.
Tratamiento de la caquexia: abordaje multimodal
No existe una sola medida que la resuelva. Las guías recomiendan un abordaje multimodal, coordinado por el equipo de salud:
- Detección temprana: tamizaje nutricional desde el diagnóstico y en cada etapa del tratamiento.
- Nutrición: cubrir energía y proteína con un plan adaptado a los síntomas.
- Actividad física: ejercicio de fuerza y de resistencia adaptado a la condición de cada persona, para dar al músculo la señal de mantenerse.
- Manejo de síntomas: controlar náusea, dolor, estreñimiento o tristeza que impiden comer.
- Tratamiento médico: el control de la enfermedad y, cuando el oncólogo lo considera, medicamentos de apoyo.
Energía y proteína: cuánto se necesita
Las guías ESPEN (Arends 2017 y su versión práctica, Muscaritoli 2021) dan referencias generales para personas con cáncer:
- Proteína: más de 1 g por kilo de peso al día y, si es posible, hasta 1.5 g/kg/día.
- Energía: como referencia, alrededor de 25 a 30 kcal por kilo de peso al día, que se ajusta según la actividad, el peso y la evolución.
Son puntos de partida: en enfermedad renal, diabetes u obesidad la meta se calcula de forma individual.
Suplementos nutricionales orales
Cuando con la comida no se alcanza la meta pese a los ajustes, los suplementos nutricionales orales (fórmulas completas en bebida o polvo) son una herramienta útil. Se eligen según los síntomas, la glucosa y la función renal, y se toman a sorbos entre comidas. Si aun así la ingesta sigue siendo insuficiente y el intestino funciona, el equipo puede valorar la nutrición enteral por sonda, siempre según los objetivos de cada etapa.
Omega-3: qué dice la evidencia
Los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA del aceite de pescado) se han estudiado por su posible efecto antiinflamatorio. ESPEN sugiere considerarlos en algunas personas con cáncer avanzado en quimioterapia y riesgo de perder peso, pero con una recomendación débil y evidencia limitada. La guía de ASCO de 2020 consideró que la evidencia no es suficiente para recomendarlos de rutina. En resumen: pueden tener un lugar, pero solo con indicación profesional y revisando posibles interacciones.
Síntomas que impiden comer
Muchas veces el obstáculo no es el plan, sino un síntoma. Atenderlo es parte del tratamiento:
- Náusea: alimentos fríos, porciones pequeñas y avisar al equipo, porque se puede prevenir con medicamento.
- Saciedad temprana: cinco o seis tiempos de comida pequeños, líquidos entre comidas y no durante, y priorizar primero la proteína del plato.
- Disgeusia (sabor metálico): cubiertos de plástico y marinar con hierbas o limón si no hay llagas.
- Mucositis (llagas en la boca): texturas suaves, tibias y húmedas; sin picante ni cítricos.
Encontrarás más estrategias por síntoma y la lista de alimentos a evitar durante el tratamiento en nuestra guía de alimentos prohibidos en quimioterapia.
Ideas de comidas densas en energía y proteína
El objetivo es que cada bocado cuente. Si hay neutropenia u otra indicación del oncólogo, usa siempre lácteos pasteurizados, huevo y carnes bien cocidos.
🥗 Truco práctico: en lugar de servir un plato grande que desanima, ofrece porciones pequeñas cada 2 a 3 horas y aprovecha el momento del día en que la persona se siente mejor, que muchas veces es el desayuno.
Qué NO hacer si hay caquexia
Hay consejos muy difundidos que, en esta situación, hacen más daño que bien:
- Dietas restrictivas "anticáncer": eliminar grupos completos (carbohidratos, carnes, lácteos) reduce todavía más la ingesta. ESPEN recomienda no indicar dietas que restrinjan la energía en personas con cáncer o en riesgo de desnutrición.
- Ayunos por cuenta propia durante el tratamiento.
- "Matar de hambre al tumor": dejar de comer no frena el cáncer; el cuerpo toma la energía de su propio músculo y la caquexia avanza.
- Presionar u obligar a comer: genera tensión y rechazo; funciona mejor ofrecer, no exigir.
Medicamentos para el apetito: los decide el oncólogo
Existen medicamentos que pueden mejorar el apetito o el peso por un tiempo, como algunos derivados de la progesterona o los corticoides. La guía de ASCO (Roeland 2020) indica que el médico puede ofrecer un ensayo de corta duración en personas seleccionadas, sopesando sus efectos secundarios. Ninguno se debe tomar por cuenta propia: la decisión y la prescripción corresponden al oncólogo. Desde la nutrición acompañamos ese tratamiento.
Cómo trabajamos la caquexia en Clínica Denki
En consulta seguimos un método ordenado y siempre coordinado con tu equipo oncológico:
- Valoración completa: historial de peso, porcentaje de pérdida, composición corporal, fuerza de prensión, ingesta real y síntomas.
- Plan por etapas: metas de energía y proteína, ideas de comidas según síntomas y uso de suplementos cuando hace falta.
- Comunicación con el oncólogo: compartimos hallazgos para que las decisiones se tomen en conjunto.
Conoce el servicio de nutrición durante quimioterapia y radioterapia o la guía general de nutrición oncológica en Clínica Denki.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la caquexia?
Es un síndrome en el que se pierde músculo de forma continua, con o sin pérdida de grasa, por efecto de una enfermedad como el cáncer. No se revierte del todo solo con alimentación convencional y requiere un abordaje médico y nutricional.
¿La caquexia es lo mismo que la desnutrición?
No. En la desnutrición simple el problema principal es comer o absorber menos de lo necesario. En la caquexia, además, la enfermedad y la inflamación alteran el metabolismo y el músculo se pierde aunque la persona coma.
¿Cuáles son los síntomas de la caquexia?
Pérdida de peso sin buscarla, ropa floja, brazos y piernas más delgados, debilidad, cansancio, falta de apetito y saciedad temprana. Cualquier pérdida de peso involuntaria durante una enfermedad merece valoración.
¿La caquexia se puede revertir?
No suele revertirse por completo solo con comer más. Detectarla temprano y tratarla de forma multimodal, con nutrición, actividad física, control de síntomas y tratamiento médico, puede ayudar a frenar la pérdida de músculo y a mejorar la calidad de vida.
¿Qué debe comer una persona con caquexia?
Comidas pequeñas y frecuentes, densas en energía y proteína: huevo, frijoles, pollo, pescado bien cocido, lácteos pasteurizados, aguacate, crema de cacahuate y licuados enriquecidos. El plan se ajusta a los síntomas y a la indicación médica.
¿Cuánta proteína necesita un paciente con cáncer?
Las guías ESPEN recomiendan más de 1 g de proteína por kilo de peso al día y, si es posible, hasta 1.5 g/kg/día. La meta se individualiza, por ejemplo si hay enfermedad renal.
¿Hay medicamentos para la caquexia?
Existen medicamentos que pueden mejorar el apetito por un tiempo, pero tienen efectos secundarios y no están indicados para todos. Los decide y prescribe el oncólogo; la nutrición clínica acompaña ese tratamiento.
Referencias
- Fearon K, et al. Definition and classification of cancer cachexia: an international consensus. Lancet Oncol. 2011.
- Arends J, et al. ESPEN guidelines on nutrition in cancer patients. Clin Nutr. 2017.
- Muscaritoli M, et al. ESPEN practical guideline: Clinical Nutrition in cancer. Clin Nutr. 2021.
- Roeland EJ, et al. Management of Cancer Cachexia: ASCO Guideline. J Clin Oncol. 2020.
- Cederholm T, et al. GLIM criteria for the diagnosis of malnutrition - A consensus report from the global clinical nutrition community. Clin Nutr. 2019.
Este artículo tiene fines informativos y educativos y no sustituye la valoración de tu oncólogo ni de tu médico tratante. No inicies, suspendas ni modifiques medicamentos o suplementos sin supervisión profesional. Las cantidades mencionadas son referencias generales que se individualizan.